Agricultores reviven el cultivo del tomate Limachino

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En una visita técnica realizada al INIA La Cruz, agricultores revivieron las antiguas formas en que se cultivaba el tomate y cómo se obtenían las semillas para ser cultivadas en sus campos. Además, conocieron lo que está haciendo el INIA La Cruz en el manejo del tomate Limachino y aprendieron sobre el proceso de colecta y extracción de la semilla.

unnamed (3)La variedad de tomate Limachino por muchos años fue la principal variedad de tomate consumida en Chile. Sin embargo, debido a su corta postcosecha fue reemplazado por el tomate larga vida perdiendo su inconfundible sabor, color y aroma. Ese fruto jugoso, carnoso y de sabor único, sucumbió ante las variedades híbridas y el avance de otros rubros como los cítricos.

Ante esta evidente pérdida, el germoplasma del tomate Limachino fue conservado en Bancos de Germoplasma Internacionales y en el banco del INIA de colectas realizadas hace años, lo que hace posible que actualmente se pueda contar con material genuino.

En este contexto, el proyecto “Valorización territorial, saludable y sensorial del Tomate Limachino para la Agricultura Familiar Campesina de la provincia de Marga Marga” no sólo contempla seleccionar e introducir accesiones genuinas del tomate Limachino sino que también de accesiones locales procedentes del territorio donde se cultiva este tomate (cuenca de Limache y Olmué) lo que le permitirá a los agricultores de la zona de Limache comenzar el proceso de obtención del sello de denominación de origen.

Actualmente se encuentran más de diez accesiones que serán evaluadas, siendo gran parte de ellas obtenidas del Banco de Germoplasma del INIA que cumple un rol fundamental para proteger y resguardar la biodiversidad nativa de este fruto. “Es una colección de invaluable valor y potencial agrícola, de más de 10 accesiones, que ha permitido mantener la variabilidad genética de la semilla de tomate Limachino”, explica Juan Pablo Martínez, Director del proyecto.

IMG_3560Durante esta visita técnica los agricultores conocieron cómo INIA trabaja para la ejecución de esta iniciativa desde las colecciones de semillas conservadas, los protocolos de extracción de semillas, la forma de incrementar el material hasta el cultivo del tomate a través de las unidades demostrativas, como el manejo de la fertilización y el riego. El desafío ahora es conocer cómo los productores lo hacían años atrás, rescatar esa información y fusionarla con el conocimiento INIA para obtener el producto esperado: un tomate Limachino de aquellos tiempos.

Durante la visita a los invernaderos y ensayos del INIA se mostraron las diferentes accesiones, las que actualmente se están evaluando y haciendo el trabajo de extracción de la semilla. Juan Pablo Martínez, director del proyecto aseguró que “la idea no es imponer sino compartir los conocimientos disponibles y mejorar lo que se tiene”. Por eso, también se compartió la experiencia que los agricultores poseen respecto del proceso de extracción de semilla de tal manera de mejorar los puntos más críticos tales como técnicas en el tipo de desinfección, entre otros aspectos.

La idea, explica el director de proyecto, es transferir este material a los agricultores. “Serán ellos quienes nos abrirán las puertas de sus predios para introducir las accesiones genuinas a través de un sistema único de codificación y un registro que pueda ser usado por los productores”.

Esta fase del proyecto es muy necesaria, dijo el Director de Proyecto, ya que después de introducir las accesiones genuinas del tomate Limachino y generar pautas de manejo agronómico vendrá la comercialización entregando un producto con el sabor del antaño, muy apreciado por los consumidores. “Para obtener un producto de calidad y dar una mayor vida al tomate, se requiere conocer su comportamiento en postcosecha, ya que permitirá a los agricultores tener una mejor comercialización y precio por kilo puesto en el mercado”, explica el profesional.

Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase para definir el territorio, incrementar el material para la formación de plantines y realización análisis sensorial con panel de degustación para evaluar la aceptabilidad del tomate. Esta labor se está realizando con el CREAS y la Universidad del Maule.

Asimismo, la iniciativa recoge el anhelo tanto de las Asociaciones de Pequeños Agricultores de Limache como de la Municipalidad de Limache, de reconocer el carácter patrimonial del producto y comentar el proceso de obtención del sello de origen del tomate limachino, con un producto genuino, con calidad específica, único en el mundo, con patrimonio histórico y valor territorial.

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1 Comentario

  1. Muy interesante los rescates que se están haciendo de esta semillas, Preservarlo en el tiempo y no dependen de los monopolios de los híbridos, con tierras y sin capital para comprar híbridos , cosa no funciona, en cambio el agricultor con semillas propia puede sobrevivir.
    Felicitaciones.
    Ex inía Remehue

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